jueves, 9 de octubre de 2014

Nuevo taller mensual de yoga y terapias naturales

Estoy encantada de presentaros un nuevo formato de talleres mensuales de 2 horas de duración.
El primer taller que se inicia el jueves 9/10 en Viladecavalls constará de 1 hora de yoga y otra hora para profundizar en terapias naturales. En esta sesión trataremos la energía vital (como aumentarla y como dejar de desgastarla), también en esta línea os explicaré los centros de energía del cuerpo (chakras), como diagnosticarlos y tratarlos cuando están bloqueados.

viernes, 3 de octubre de 2014

Sesión de Movimiento, Consciència y Crecimiento Emocional



Gracias a todos por hacer posible esta sesión de Relajación y Consciència, a Bastim por la propuesta, difusión y organización del evento, a Nando por acompañarnos con su música y a todos los participantes por abrirse a esta experiencia con confianza plena en nosotras.

Nuevos talleres mensuales


Este año que ya casi cerramos ha sido difícil a muchos niveles para mi pero al final en todo tunel siempre aparece una luz, y cuando la claridad se va abriendo paso es momento para ayudar a iluminar otras vidas.

Por ese motivo estoy encantada de presentaros un nuevo formato de talleres mensuales de aproximadamente 2 horas de duración. Veréis que hay tres modalidades a escoger, si necesitáis información no dudéis en pedírmela.

El primer taller que se inicia el jueves 9/10 en Viladecavalls constará de 1 hora de yoga y otra hora para profundizar en terapias naturales. En esta sesión trataremos la energía vital (como la perdemos y como la podemos aumentar), también en esta línea os explicaré los centros de energía del cuerpo (chakras) y como diagnosticarlos y tratarlos cuando están bloqueados.

Veréis que también ofrecemos un taller de Coaching Esencial a cargo de María Pérez, psicóloga y mi compañera de camino en la evolución personal. Os lo recomiendo para los que necesitéis un empujón para desplegar vuestras alas.

Por último encontrareis una propuesta conjunta de María y mía, en la que unimos lo mejor de nosotras dos para tener un tratamiento integral de la persona; trabajo corporal, mental y emocional, siempre desde una visión lúdica y amorosa pero muy muy potente. Aunque a veces nos cueste decidirnos por el trabajo en grupo, me atrevo a confesaros que es una de las formas más potentes de crecer a todos los niveles. Nosotras así lo hicimos en su momento y por eso queremos acercar a los demás este formato que tanto nos ayudó.

Un abrazo,

Carmen

miércoles, 17 de septiembre de 2014


El 15 de Septiembre de 2014 inicio la nueva temporada de clases de yoga en las diferentes asociaciones vecinales de Terrassa y Viladecavalls.

Recuperamos una vez más nuestro espacio para cultivar relajación, presencia y aumentar nuestro nivel de consciencia corporal y mental.


En nuestras clases practicamos:

- Estiramientos conscientes
- Técnicas de respiración
- Atención plena
- Desbloqueo de la energía estancada a través del movimiento
- Tècnicas de limpieza energètica

- Movimiento expresivo
- Auto-masaje de puntos energéticos
- Visualización creativa
- Meditación

En definitiva desarrollamos la conexión con nuestro cuerpo y mente para restablecer el flujo de nuestra energia vital y así sentirnos más plenos, vitales y atentos.


La práctica es sutil pero muy efectiva, como gotitas de agua que vamos dejando caer para llenar el vaso de nuestra consciencia.

Mi recomendación es que pruebes una primera classe sin compromiso alguno y así puedas experimentar si este espacio es el que estàs buscando.

Carmen

Taller de Movimiento, Consciencia i Crecimiento Emocional


Os informo de una propuesta muy original que hemos organizado en colaboración con la entidad Bastim de Viladecavalls.

Ofrecemos un Taller, Cocktails, Música Chill Out y una hermosa puesta de sol frente a la montaña de Montserrat.

Os esperamos el próximo 20 de Febrero a las 18:30 h.

viernes, 21 de marzo de 2014

domingo, 2 de febrero de 2014

Alberto el niño de la felicidad


Había una vez un niño que se llamaba Alberto y era un niño muy triste, nadie lo quería. En el colegio no tenía amigos y siempre le pegaban, maltrataban y hasta lo insultaban. En el patio nunca jugaba y  se quedaba en la sombra del árbol del colegio, miraba a todos los niños que estaban a su alrededor jugando y jugando sin parar.

Él se divertía jugando con su hermano Julio al piedra, papel, tijera y siempre, su hermano, le recordaba que él siempre estaría allí con él. Pero él sabía que no tendría una infancia muy feliz. Cuando llegaba a casa le contaba a su madre todo lo que le había pasado en el colegio y su madre no estaba muy contenta porque Alberto lo pasara mal y Julio no pudiese jugar en el recreo con sus amigos, aunque Julio tampoco estaba muy afectado por no poder jugar por su pobre hermano.

Después de dos semanas era el cumpleaños de Alberto. Invitó a todos sus familiares y alguno que otro amigo pero ninguno se molesto en  venir. Después de lo que le había pasado se paso todo el día llorando porqué se sentía muy avergonzado. Pero no solo por eso sino porque en el colegio se supone que cuando es el cumpleaños de alguien lo celebran pero eso con él no pasaba nunca.

Un mes después era su santo y solo su hermano Julio se acordó y como no, le tuvo que recordar a su madre Cristina y a su padre José. Pero esa misma noche no  podía dormir y entonces su madre Cristina le contó una leyenda, le habló de un sabio muy sabio al que hacían llamar el sabio de la felicidad. Le explico que vivía  en el medio del bosque de los mil enanitos en una casa de color azul, que solo come fruta y su pasión es el yoga.
Alberto le pregunto - Mama esta leyenda es cierta? - y su madre le contestó- No lo sé, pero puedes pensar lo que quieras y ahora a dormir! - Alberto respondió- Yo creo que es muy cierta-.

Su madre Cristina se fue de su habitación mientras Alberto hacia ver que dormía.
Cuando su madre cerró la puerta del todo espero cinco segundos y sin hacer el menor ruido cogió su bolsa de excursiones y dentro metió: Agua, fruta, protecciones, su collar de la suerte, un mapa donde indica donde esta el bosque y toda las esperanzas de encontrar al sabio de la felicidad.

Se vistió con: zapatillas de montaña, una camiseta de manga larga, un abrigo encima, unos pantalones bien cómodos y unos guantes de escalar. Y sin que nadie lo viera salió por la ventana en busca del sabio de la felicidad.

Cuando llegó al bosque de los mil enanitos entendió porqué se llamaba así, porque a cada metro que caminabas te acompañaba un enanito que te explicaba como era el sabio. Después de 1000 metros llegó a la casa de sabio.

Era una casa muy mona hecha con madera, con una chimenea de piedra y unas ventanas de vidrio. Al lado de la casa del sabio había un pequeño pueblo, el pueblo de los mil enanitos que daba referencia al bosque. Cuando los enanitos querían algo solo se lo tenían que decir y le daba todo lo que ellos quisieran, o sea que el sabio además de ser sabio era muy generoso.

Por fin llamo al timbre y descubrió quien era. Era un maravilloso hombre con el pelo negro, unos ojos muy brillantes, iba  vestido con ropa cómoda y era un poco de yoga. Le invito al salón y vio que su casa era como una clase de yoga. Yoga por aquí yoga, por allá, hasta le invito hacer una clase de yoga, después de hacer la clase Alberto se quedó mucho más relajado y el sabio le invito a ver la exposición de la sonrisa.

Era una sala a la que el sabio había dedicado a la sonrisa, una sala llena de fotos de gente a la que él había hecho feliz, habían unas 875 fotos.

Después enseñó a Alberto a hacer amigos y a ser feliz. Alberto veía como poco a poco su felicidad volvía a él, antes de irse Alberto entregó al sabio su collar de la suerte porque gracias a él ya no lo necesitaría más.

Y así es como Alberto descubrió la felicidad y una nueva amistad.

Alberto por fin hizo amistades en el colegio y paso de estar en la sombra de un árbol a jugar con sus amigos, incluso hizo un gran amigo que se llamaba Carlos y lo que más le gustaba era llegar a casa y explicarle cosas super chulas que le habían pasado en el colegio.

Se sentía muy feliz con su nueva vida y su familia le hizo una fiesta sorpresa, lloró de felicidad porque habían venido familiares y amigos. Su madre Cristina, su padre Jose y su hermano Julio estaban muy contentos del esfuerzo que había hecho Alberto. Pero Alberto cada día se preguntaba que habría sido del sabio de la felicidad.  

Sara Tienda (9 años)

sábado, 25 de enero de 2014

La bandada de gansos


Miles de gansos emigran cada año, y en su camino son innumerables las dificultades que deben vencer: enormes distancias, fuertes vientos, cazadores furtivos, o el propio cansancio por el gran esfuerzo.

Sin embargo, no afrontan solos ese desafío, ya que se unen en bandadas para potenciar sus fuerzas, y vuelan en forma de V para reducir la resistencia al viento.

Coordinan sus movimientos en la misma dirección y su velocidad es constante, producto del esfuerzo compartido. La cohesión de la formación les permite no sólo afrontar las turbulencias del viento, sino aprovecharlas a su favor. Ningún ganso individualmente, por más veloz y resistente que sea, logra obtener resultados similares volando solo.

Cuando el líder se cansa, se retira al último lugar de la formación para recuperar fuerzas. Otro ganso lo reemplaza manteniendo el rumbo y la velocidad de vuelo, siempre marcado por el líder. Los demás alientan con su graznido a aquellos que hacen el mayor esfuerzo, Si alguno de ellos cae herido, uno de sus compañeros lo protege y acompaña hasta que está en condiciones de retomar el vuelo. 

Finalmente, cuando están próximos a llegar a su meta, cambian la estructura de su formación para tocar tierra, suavemente, en una armónica ola.

sábado, 23 de noviembre de 2013

Perros bajo la lluvia




Me dirijo en tren hacia mi encuentro mensual de crecimiento personal, cada sábado que tomo ese camino siento mariposas en el estómago que me incomodan. ¿Nervios? tal vez, ¿Miedo? quizás. Enfrentar la mirada de mi misma frente al espejo nunca me resultó fácil, siempre fue más sencillo llevar la mirada a lo que sucede en el exterior.

En un acto inconsciente en ese momento me decido a llevar mi mirada a través de la ventana del tren hacia fuera y observo las gotas de lluvia intensa deslizándose por el cristal, enfoco la mirada lejos y observo a unos perros seguidos de su amo que corren bajo la lluvia. El espectáculo es emocionante y hace despertar en mi interior una sensación salvaje y visceral. Yo quiero ser como esos perros que se arriesgan a vivir, a sentir, a jugar y a disfrutar.

Quiero bailar bajo la lluvia, sentir esa sensación natural sin que me asalten pensamientos de miedo .... cogeré un resfriado? .... me juzgarán loca? ... en realidad es esto lo que quiero? .... no soy demasiado mayor para hacer tonterías? .... y ahí la magia se rompe a causa de una serie de pensamientos encadenados que logran que mis ojos dejen de brillar de ilusión y cambie esa sensación de alegría y fluidez por una sensación de miedo y pesadez. Como una gran losa pesada los pensamientos aplastan la posibilidad de bailar bajo la lluvia sin una posible vía de escape.

Así sucede, día tras día, mi fuerza vital se agota en una lucha interna, mi fuerza vital queda sumisa y adiestrada por una mente que en teoría lucha por mi supervivencia y finalmente eso es lo que logra... que sobreviva .... pero en ningún caso que VIVA. 

sábado, 5 de octubre de 2013

Evitar el dolor

Seguro que todos hemos visto la reacción de muchos padres ante sus hijos cuando se lastiman o golpean, por instinto; todos tratamos de evitar que el dolor se alargue, todos tratamos de evitar la incomodidad que produce, y quizás por ese motivo ofrecemos frases del tipo “venga que no ha sido nada”, o tratamos de mitigar el dolor con soluciones “sucedáneas” ¿a que me refiero con soluciones sucedáneas?, por ejemplo le ofrecemos un caramelo para desviar su atención del dolor cuando lo que quizás necesita en realidad el niño es un buen abrazo o simplemente llorar y dejar que salga afuera la emoción que le ha producido el golpe.

Lo que quizás nunca nos hayamos parado a pensar es que a veces esa reacción instintiva de evitar el dolor puede hacer que el dolor en lugar de esfumarse a través de la aceptación del mismo se enquiste de forma eterna.

Cuando era pequeña viví una situación traumática que me hizo relacionarme con el dolor de una forma evasiva. Un niño es una personita en proceso de formación, no dispone de las herramientas apropiadas para enfrentarse al mundo, es labor de los padres ofrecérselas en la medida de lo posible. Lo que ocurre es que uno no puede ofrecer a nadie algo que no está desarrollado en uno mismo, si un padre tiene un bloqueo con la comunicación está claro que no podrá ofrecer esa herramienta a su hijo.

Evité el dolor en un momento concreto, cuando una situación me superó, me hice la fuerte, creí que evitar el dolor era la solución porqué así me lo habían enseñado mis padres que no supieron lidiar con su propio dolor y ese dolor que sentí en un instante se eternizó hasta los 39 años. En esos años encontré sucedáneos para mitigar el dolor, uno de ellos fue la comida en la que encontré el consuelo que necesitaba y no me atrevía a pedir.

Como sanar el dolor? Permitiéndole el espacio que reclama, dejando que haga su proceso hasta que se diluya y deje de tener fuerza en ti. No forzando para que se vaya antes del momento adecuado aunque tampoco quedarse regocijándose en el dolor de forma victimista. Dejarte sentir… en mi caso necesité descansar, permitirme no ser perfecta en todo, permitirme un espacio para estar triste y conmigo misma, permitirme un espacio para recibir consuelo, como cuando después de una pelea un animal lame sus heridas, reconocer como mi forma de interpretar aquel hecho había alterado mi conducta.

Una experiencia traumática marca nuevas conductas, nuevas formas de relacionarte con el mundo y en ese espacio puedes replantearte cuales ya no son validas para ti y decidir instaurar nuevas formas de relacionarte con la vida.

Quien no ha trabajado con su propio dolor es imposible que pueda ayudar a otra persona a gestionar el suyo. Debemos hacernos responsables de nosotros mismos, esa es la única forma de salir del bucle de dolor enquistado que nos hace sufrir de forma inconsciente. 

Reflexiones de Carmen Esteban

Clases de Yoga 2013/2014


El próximo 7 de Octubre de 2013 se inicia la nueva temporada de clases de yoga en las diferentes asociaciones vecinales.

Recuperamos nuestro espacio de presencia, relajación y consciencia corporal que nos ayuda a conectar con nuestra parte más esencial.

En nuestras clases practicamos:

- Estiramientos conscientes
- Técnicas de respiración
- Atención plena
- Desbloqueo de la energía estancada a través del movimiento
- Auto-masaje de puntos energéticos
- Visualización creativa
- Meditación

En definitiva desarrollamos la conexión con nuestro cuerpo, mente y emociones de una forma sutil pero efectiva.

La sabiduría de Charles Chaplin


Zanahorias, huevos o café



Así como el oro debe pasar por el fuego para ser purificado, los seres humanos necesitamos pruebas para pulir nuestro carácter Lo más importante es cómo reaccionamos frente a ellas.
Una hija se quejaba con su padre acerca de la vida y se lamentaba de que las cosas no le salían bien. No sabía como hacer para seguir adelante pues sentía desfallecer y se iba a dar por vencida. Estaba cansada de luchar y luchar, sin obtener ningún resultado. Parecía que cuando solucionaba un problema, aparecía otro.

Su padre, un chef de cocina, la llevó al lugar de trabajo. Allí tomó tres ollas con agua y las colocó en el fuego. Pronto el agua de las tres ollas estaba hirviendo. En una colocó zanahorias, en otra colocó huevos y en la ultima colocó granos de café. Las dejó hervir. Sin decir una palabra, solo miraba y le sonreía a su hija mientras esperaban.
La hija se impacientaba, preguntándose que estaría haciendo su padre. A los 20 minutos el padre apagó el fuego. Sacó los huevos y los colocó en un recipiente, sacó las zanahorias y las puso en un plato y finalmente, colocó el café en un tazón. Mirando a su hija le dijo: Querida ¿Qué ves? “ Huevos, zanahorias y café” fue su respuesta.

La hizo acercarse y le pidió que tocara las zanahorias, ella lo hizo y notó que estaban blandas. Luego le pidió que tomara un huevo y lo rompiera, después de quitarle la cáscara, observó que el huevo estaba duro. Luego le pidió que probara el café, ella sonrió mientras disfrutaba de una exquisita taza de la deliciosa bebida. Sorprendida e intrigada la hija preguntó: ¿Qué significa todo esto, padre? Él le explicó que los tres elementos habían enfrentado la misma adversidad: ¡agua hirviendo! Sólo que habían reaccionado en forma diferente.


La zanahoria llegó al agua fuerte, dura; pero después de pasar por el agua hirviendo se había hecho blanda y fácil de deshacer.
Los huevos habían llegado al agua frágiles, su cáscara fina protegía su interior líquido; pero después de estar en el agua hirviendo, se había endurecido.

Los granos de café, sin embargo eran únicos: después de estar en agua hirviendo, habían cambiado al agua.
¿Cuál de los tres elementos eres tú? Cuando la adversidad llama a tu puerta, ¿Cómo respondes? Le preguntó a su hija. ¿Eres una zanahoria que parece fuerte pero cuando la fatalidad y el dolor te tocan, te vuelves débil y pierdes tu fortaleza?

¿Eres un huevo, que comienza con un corazón maleable, con un espíritu fluido, pero después de una muerte, una separación o un despido se ha vuelto duro e inflexible? Por fuera te ves igual, pero ¿eres amargada y rígida, con un espíritu y un corazón endurecido?
¿O eres un grano de café? El café cambia al agua hirviendo, el elemento que le causa dolor. Cuando el agua llega al punto máximo de ebullición el café alcanza su mejor sabor y aroma.

Ojalá logres ser como el grano de café, que cuando las cosas se pongan mal, tú puedas reaccionar en forma positiva, sin dejarte vencer por las circunstancias y hagas que las cosas a tu alrededor ¡mejoren!
Que ante la adversidad exista siempre una luz que ilumine tu camino y el AMOR en mayúsculas llene tu corazón para que lo compartas con las personas que te rodean y que puedas siempre esparcir e irradiar fuerza, optimismo y alegría como el “grato aroma del café”...